En un mundo de fallas y aventuras secuestradas, se encuentran dos pequeños héroes que pondrán el ejemplo con sus divertidas vivencias, acompañados de amigos muy diferentes.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Inauguración fallida

Porque todos fallan, porque nadie puede jactarse de ser perfecto. Aunque alguien se encuentre maravillado de sí mismo, éste siempre sufrirá alguna decepción. No hay duda; somos insignificantes. Y poco nos podemos quejar. Mejor seamos como los árboles, siempre rectos y osados; en constante búsqueda del sol y la humedad. Sin sufrir el ego de los demás, porque hemos sido plantados en un muy buen lugar; ya sea cerca de algo que nos protege, entre las rocas que amenazan con precipitarse y aplastar algo, o donde alguna mano caprichosa se le haya ocurrido tirar una semilla.
Aguacate fue una bola grande y dura que fue sembrada en una maceta a petición de un padre, por el supuesto buen sabor del fruto. Nació en una primavera, traviesillo y feliz. De inmediato sus grandes hojas le ganaban el peso al tallo, pero él siguió luchando. Cuando lo consideraron conveniente, Aguacate fue sembrado a la sombra de un gran árbol para protegerlo de las helada. Ahora crece y se ve muy contento; su tallo está más firme y sostiene orgulloso sus grandes hojas.
Mandarina fue un capricho en las mismas macetas. Creció con tres hermanas orgullosas y serenas; platicaban muy felices al calor del tragaluz. Un día fueron trasplantadas a sus respectivas macetas y se les concedió el derecho de gozar por sí mismas del verdadero sol, pero el infortunio cayó sobre ellas y en una sequía primaveral, dos de ellas perecieron, dado al descuido de una madre. Sólo Mandarina se salvó y fue llevada de nuevo al calor del tragaluz. Ahora vive al cobijo del calor y la humedad de un baño. Siguen buscando una tierra adecuada para ella.
No todos tenemos la suerte de ser plantados y crecer con éxito, pero al ver a los sobrevivientes, uno debe preguntarse si es conveniente quedarse estático o seguir adelante. ¿Cuál es la mejor vía?

2 comentarios:

Silvana dijo...

seguir adelante mandarinita!

NeoKrox dijo...

Un arbol no siempre crece recto, yo he visto uno que otro muy torcidito jajaja :)